
Café
11/14/20251 min read
El café suele ser un empujón, un estímulo en el día a día. Alguien que no lo toma —ni otras drogas durante el día, obviamente— puede considerarse un valiente que afronta la vida solo con las herramientas de su motivación desnuda. Es lícito pensar que esta persona, además de valiente, es un ser, en algún sutil sentido, superior. Considero a estas pequeñas superioridades dignas de admiración. Admiro al que camina sin muletas; y, al mismo tiempo, celebro la existencia de este delicioso café, al que no dejaría por nada y que me acompaña a lo largo de cada tarde y de cada una de estas palabras.